Lo nuevo de Blur es un Albarn auténtico

Under the Westway

Se podría considerar como una cortina de ecos y melodía de glockenspiel (usado y abusado en la música shoegaze y también en “Ahí Vamos”, de Cerati) que abren paso para que Albarn -en un inglés casi ininteligible como el castellano de Ricardo Mollo- nos pinte una postal más de algún barrio de Londres en un día de lluvia.
Es una canción 100% Damon en la que él canta y toca el piano (y el resto de la banda acompaña con colchones de guitarras y tambores de orquesta). Un canción -tal vez- para cerrar un disco y apagar la luz.

 

 

The Puritan

 

Está hecha sobre un drum ´n bass electrónico y sintetizadores reemplazando todos los instrumentos convencionales (excepto las guitarras).

Es más: uno queda pensando si el resto de la banda está participando de alguna forma en la composición o Damon simplemente llega al ensayo con todo programado en su iPad (como lo hiciera con “The Fall”, de Gorillaz) y los demás suman como pueden.

The Puritan es un tema que está lejos de provocar lo que una Song 2 o la más reciente Melancholy Hill, pero al menos nos va dejar cantando la melodía del gancho “la la la laaa” por un rato.